PUBLICIDAD

Rituales para Navidad


En diciembre dejamos atrás los proyectos, cumplidos o aún pendientes, y retomamos con nuevo impetu todo aquello que no pudimos lograr y llenamos nuestra agenda de nuevos proyectos.

Si bien es cierto que la realización de estos deseos y proyectos dependeran en gran medida de la voluntad y el esfuerzo individuales, no hay nada demalo en darle un toque mágico a la noche vieja con rituales para atraer la buena suerte.

Aquí te contamos algunos para que comiences el próximo año con salud, amor y prosperidad.

El toque mágico para un año exitoso

Las doce uvas: Este ritual requiere paciencia y un buen vino cerca, ya que tendras que comer una uva por campanada, justo a las 12 de la noche. Por cada uva pide un deseo, eso sí, ponele fe para que se te haga realidad y cuidado de no atragantarte!

Las lentejas: Algunos las comen y otros las tiran, lo cierto es que este ritual con lentejas se repite para muchos cada año, y tiene como fin llamar a la escurridiza fortuna.

Los colores de la ropa interior: En este aspecto hay para escoger según el deseo,
Amarilla trae felicidad porque atrae las buenas energías,
Roja te permitirá encontrar el amor de tu vida, y si la usas al revés, podrás renovar tu ropero.

Viajes: Si tu sueño es viajar, saca las maletas a la puerta de la casa o sal a pasear con ellas vacías, esto augura un año de muchos viajes.

Agua: Este elemento purifica y limpia, por eso muchos lanzan un balde lleno de agua para la calle, o simplemente hacen una limpieza profunda en la casa para que no quede nada de lo viejo que pueda retrasar la llegada del nuevo año, y de la vida nueva.

Dinero: Sean monedas o billetes, sin dudas dinero llama a dinero, así que no es mala idea esperar el nuevo año con algunos en la mano. Otros optan por ponerse un billete en el zapato derecho, y los que prefieren las monedas las colocan en la puerta de la casa para garantizar una buena racha financiera.

Velas: El fuego es otro elemento indispensable en estas fechas ya que proporciona calor y luz, despedir el año con una vela encendida permite que la armonía y la paz permanezcan en la casa.

Estos son algunos de los rituales más conocidos para tener un mejor año, son prácticas que apuntalan la ilusión, y aunque no hay recetas para la buena suerte, con ritos o sin ellos, cada uno puede hacer que su nuevo año sea especial.



Ritual de afirmación:

Para que los rituales tengan exito debemos poner todo nuestro esfuerzo, pensar en un objetivo claro y dar por hecho que el resultado va a ser el que deseamos, una mentalidad positiva es muy importante en todo lo que emprendamos.
El objetivo principal en este ritual es que el año que se inicia 2006 sea mejor que el saliente 2005.
Por lo tanto es un ritual de afirmación, con el que queremos potenciar y avanzar hacia algo mejor en todos los sentidos.

Materiales:

Cuatro velas (blanca, dorada, plateada y roja) y el altar (soporte donde vamos a colocarlas).
El color de las velas es importante porque encierra toda una simbología que hay que conocer. La vela blanca simboliza la limpieza y la purificación. Con ella eliminamos todo lo negativo que nos rodea y ayudamos a que el Año Nuevo sea un período limpio y esté libre de los malos augurios.
Las velas plateada y dorada nos indican la transición de un metal precioso (la plata) a otro metal precioso (el oro) mucho más valorado. Simboliza el paso hacia algo mejor.
La vela roja la utilizamos para potenciar esa transición.

Procedimiento:

Este ritual debe comenzarse aproximadamente dos horas antes de que se acabe el año (encendido de las velas) y terminarlo diez minutos después de traspasar la barrera del Año Nuevo (momento en el que se apagan las velas).
Esa noche colocaremos el altar en un lugar adecuado y firme. Lentamente vamos distribuyendo cada vela en su lugar correcto.
La vela blanca en el centro de la parte superior del altar, la plateada en el lado izquierdo, la dorada a la derecha y la roja en la parte de abajo. Nos reunimos alrededor del altar con nuestra familia o con nuestros amigos, si es nuestro deseo, o permanecemos en soledad si no nos apetece compañía o no la tenemos.
Enciende las velas en el sentido de las agujas del reloj, primero la plateada, luego la blanca, después la dorada y por último la roja.
Tu pensamiento debe estar dirigido hacia el objetivo que querés conseguir trata de no distraerte en otras reflexiones, deberas expresar verbalmente tus aspiraciones para el Año Nuevo o pronunciár un texto que vos hayás podido escribir. Luego imaginate que ya lo has conseguido, visualizá sin temor que tus deseos se han cumplido.
Tu fuerza mental, ayudada por el fuego, camina hacia un desenlace favorable, lo estás viendo, lo estás sintiendo, lo estás descubriendo y asi sucederá.
Pasados diez minutos apagamos las velas sin soplar sobre ellas utiliza un apagavelas.
De esta forma finaliza el ritual y ya podras desearle a todos un feliz año nuevo.

Ritual para invocar éxito en Navidad


La Navidad es un día especial en que se cierra un ciclo en el año y nos predisponemos para la iniciación en unos dias muy especiales, que al igual que en la llegada de Año Nuevo, pediremos Paz y espiritualidad en nuestras vidas


Debemos poner todo nuestro esfuerzo, pensar en un objetivo claro y dar por hecho que el resultado va a ser el que deseamos. El objetivo principal en este ritual es que el año entrante sea mejor que el saliente. Es por tanto un ritual propiciatorio, de afirmación, con el que queremos potenciar y avanzar hacia algo mejor en todos los sentidos.

Muchas personas que con ansias esperan este día preparan esencias a base de limón, menta, mastranto, hierbabuena y mandarina para refrescar y remover cargas y energías negativas para acercar y activar las positivas en los hogares y rincones íntimos.
Con un incienso encendido preferiblemente con aroma de limón se comienza el recorrido por toda la casa, simultáneamente se coloca música, preferiblemente relajante para atraer la concentración que amerita el momento.

La idea del recorrido con el incienso encendido, es para que el humo elimine todas las energías negativas o paralizadas. Purificando lentamente, se espera hasta el término del incienso.

Paso siguiente, se barre en sentido hacia la puerta principal toda la casa para simular que se expulsa todo lo que no se quiere en casa (basura, negatividad, etc...).
Cuando se acabe el incienso llegó la hora de escoger la esencia preferida con otro aroma para pasar el un paño húmedo por todo el suelo de la casa de esta forma: uno hacia fuera y dos hacia adentro refrescando ese espacio con inciensos de miel, girasol, o mandarina.
Ingredientes para el ritual : Cuatro velas (blanca, dorada, plateada y roja) y el altar (soporte donde vamos a colocarlas).

El color de las velas es importante porque encierra toda una simbología que hay que conocer. La vela blanca simboliza la limpieza y la purificación. Con ella eliminamos todo lo negativo que nos rodea y ayudamos a que el Año Nuevo sea un período limpio y esté libre de los malos augurios.

Las velas plateada y dorada nos indican la transición de un metal precioso (la plata) a otro metal precioso (el oro) mucho más valorado. Simboliza el paso hacia algo mejor. La vela roja la utilizamos para potenciar esa transición.

Algo mágico ocurre

Lentamente vamos distribuyendo cada vela en su lugar correcto. La vela blanca en el centro de la parte superior del altar, la plateada en el lado izquierdo, la dorada a la derecha y la roja en la parte de abajo. Nos reunimos alrededor del altar con nuestra familia o con nuestros amigos, si es nuestro deseo, o permanecemos en soledad si no nos apetece compañía o no la tenemos.

Procedemos al encendido de las velas en el sentido de las agujas del reloj, primero la plateada, luego la blanca, después la dorada y por último la roja.

Dirige tu pensamiento hacia el objetivo que quieres conseguir procurando no distraerte en otras reflexiones, expresá verbalmente tus aspiraciones para el Año Nuevo o pronunciá un texto que tu escribas antes de empezar el ritual. Luego imaginate que ya lo has conseguido, visualizá sin temor que tus deseos se han cumplido.

Se respira una atmósfera de paz. Algo mágico está ocurriendo, tu fuerza mental, ayudada por el fuego, camina hacia un desenlace favorable, lo estás viendo, lo estás sintiendo, lo estás descubriendo.

Oración:

Doy la bienvenida al Espíritu de la Navidad, quien baja a este planeta con la misión de DAR; te saludo, te amo, te reconozco y te bendigo Maestro Natividad. Te doy las gracias por la maravillosa labor de Amor, Alegría y paz que realizas. Abro las puertas de mi corazón, de mi hogar a tu radiación y te reconozco como huésped privilegiado a quien deseo agasajar. Solicito, acepto, recibo y realizo la abundante provisión para la humanidad, para mi familia, para mis amigos y para mí. Invoco la Ley del Perdón y del Olvido y la Llama Violeta Transmutadora para que consuma, transmute, disuelva y libere con Amor todo lo inarmonioso en mi hogar y en todo el planeta Tierra, para que la Paz, el Amor, la Armonía, el Equilibrio, la Alegría y el Orden Divino, regalos del Amado Natividad llenen mi vida y la de toda la humanidad.

Paso siguiente, se hará una breve meditación invocando desde el espacio del Amor al Espíritu d la Navidad, luego cada quien leerá para sí mismo con mucha FE su lista de peticiones.

Esto se hará antes de la cena y sin haber ingerido licor de ningún tipo en todo el día, pues se trata de un acto espiritual muy íntimo, donde cada quien procurará conservar la mayor pureza y el mayor recogimiento, para alcanzar al Maestro Natividad y a los ángeles.
Ahora se procede a quemar la hoja de peticiones, dirigiéndote mentalmente a los ángeles de la Navidad:

Ángeles Integradores de la Abundancia, transmitan estas peticiones a mi Amado Maestro Natividad para que me sean conferidas sólo para el Bien, Amor y Perfección en mí y en toda la Humanidad.

Puedes irradiar las cenizas al viento si estás en un lugar abierto, o guardarlas en un sobre si te encuentras en un lugar cerrado. Si se desea, en este momento se puede decir la oración de gratitud y despedida de la llama, la cual dice:

Gracias a la Presencia de Dios Universal, a sus Ángeles y muy especialmente al Espíritu de la Navidad, quienes nos han asistido este día.

Bendita llama, expresión de la esencia luz de Dios, gracias por tu servicio obediente a la humanidad, regresa ahora al centro corazón de la creación para que seas atraída de nuevo a la acción a través de la invocación de la humanidad para expandir los bordes del reino del padre por todo el infinito. En la unidad de toda vida nos inclinamos y damos gracias por la oportunidad de haber participado en este servicio (se apaga la llama).

Con la música navideña como fondo, al terminar el ritual se reparten abrazos a cada invitado, y sentiremos la luz dorada que se irradia desde el centro del Universo que nos bañará de bendiciones, hay una sensación de Unidad y de Paz.

Dejar consumir las velas hasta el final. Los restos no tirarlos a la basura, se pueden enterrar en una maceta que tengamos en casa o guardar en el fondo de un cajón.

Ritual del Espíritu de la Navidad


La fecha indicada para celebrar este ritual es el día 24 de diciembre, entre las 10 y las 12 de la noche. Entre estas horas es cuando desciende sobre la Tierra El Espíritu de la Navidad para acompañarnos durante estas fiestas navideñas.

Para el ritual necesitamos los siguientes elementos:


  • 1.- 1 vela azul, 1 vela amarilla, 1 vela roja.
  • 2.- 1 cono o varilla de incienso de benjuí.
  • 3.- Esencia de azahar.
  • 4.- Cerillas.
  • 5.- Hojas de papel.
  • 6.- Lápiz o bolígrafo.
  • 7.- Tijeras.
Simbología:
  • Vela azul: paz.
  • Vela amarilla: alegría y felicidad.
  • Vela roja: amor.
  • Incienso deMirraí: paz y prosperidad.
  • Esencia de azahar: amor, suerte, dinero, energía física, alegría y salud.

Forma de realizar el ritual

1.- Cuando tenemos todos los elementos colocamos las velas en triangulo, el incienso y la esencia sobre un altar que hemos preparado para la ocasión.

2.- Encendemos las velas en el sentido de las agujas del reloj, prendemos el incienso y esparcimos unas gotas de esencia por el ambiente.

3.- Abrimos todas las puertas y ventanas de la casa para darle la bienvenida al Espíritu de la Navidad.

4.- Nos concentramos en silencio durante unos minutos percibiendo esa energía buena y positiva que nos trae el Espíritu de la Navidad, empapándonos de ese bienestar colectivo tan anhelado, de los deseos universales de paz, amor y prosperidad para todos. Visualizamos la Tierra llena de luz, paz y armonía donde todos los seres son felices. Pensamos también en nuestros objetivos particulares, visualizamos nuestros sueños cumplidos.

5.- Escribimos en el papel nuestros deseos por orden de prioridad (se recomienda pedir primero por la paz, en segundo lugar por el propio país, en tercer lugar por familiares y amigos y en cuarto lugar por nosotros mismos). Es conveniente escribir la lista de deseos en renglones independientes y sólo por una cara del folio. Una vez finalizado el ritual debemos conservar este papel hasta el año siguiente.

6.- Si el año anterior hemos realizado este mismo ritual sacamos el papel con nuestros deseos expresados entonces. Recortamos en tiras los que se han cumplido y los quemamos en la llama de las velas dando gracias mentalmente por los deseos cumplidos.

7.- Dejamos que las velas se consuman totalmente. Si no disponemos de tiempo, sencillamente las apagamos dando por finalizado el ritual.

En esta noche, la más larga del año, demos la bienvenida al Espíritu de la Navidad. Cojamos su mano y dejemos que su energía nos envuelva. Olvidemos los aspectos superfluos y triviales de la celebración navideña y centrémonos en lo esencial: ser mejores con nosotros mismos y con los demás. Y de esta forma alcanzaremos la luz.

QUE EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD NOS ACOMPAÑE SIEMPRE A TODOS

PARTICIPA EN MAGIA SUPREMA